Hace unos días se celebró en España un evento especial en el que la distribuidora Media3 estrenó en 11 cines la primera parte de la adaptación a imagen “real” del conocido manga de Nobuhiro Watsuki Rurouni Kenshin, dirigida por Keishi Ohtomo. Con Ohtomo tuvimos la posibilidad de charlar, acompañados de nuestros amigos de CineAsia, en la pasada edición del Sitges Film Festival, cuando el director presentó, en premier mundial, otra adaptación de un manga, en este caso el thriller de misterio de Ryousuke Tomoe Museum. Y así comenzamos nuestra charla en la carpa interior del Hotel Meliá, bajo un diluvio de justicia, algo muy relacionado con la propia Museum, y el productor de la película disfrazado del hombre rana que protagoniza el manga…

Asiateca.- Exceptuando 2009, año en que rodó Hagetaka: The Movie, siempre ha trabajado en el mundo de la televisión, pero desde que en 2012 estrenó Kenshin, la cual funcionó muy bien en taquilla, se ha centrado en su carrera cinematográfica. ¿Fue Kenshin ese punto de inflexión?

Ohtomo.- Estuve trabajando en la NHK hasta 2011 y ese mismo año decidí dejar ese mundo. Como bien dices ya había rodado otra película antes, Hagetaka, y tenía mucho interés en seguir ese camino. Fue después de dejar la televisión cuando surge el contrato con Warner Bros. para rodar Rurouni Kenshin, con lo cual ya tenía decidido el cambio antes de empezar ese proyecto.

Asiateca.- ¿Ve su paso por la televisión como un proceso de aprendizaje de cara a su carrera cinematográfica?

Ohtomo.- Pues mi trabajo televisivo si que me ha servido de aprendizaje para saltar al mundo del cine. En Televisión el ritmo de preparación y rodaje es muy rápido, y esto me ha ayudado a agilizar mis rodajes cinematográficos, a pesar de tener más tiempo para hacerlo.

Asiateca.- Casi siempre ha trabajado adaptando mangas de gran éxito, ¿Es realmente lo que le gusta o son los trabajos que le ofrecen? ¿Que le atrae de ese mundo?

Ohtomo.- Digamos que un poco de las dos cosas. Me gusta el manga, de hecho en casa tengo miles de mangas aunque también leo novelas, pero realmente la mayoría de los proyectos que me llegan son adaptaciones. Así que, aparte de que me guste el manga, los proyectos que me ofrecen son de este tipo.

Asiateca.- Ha intervenido en los guiones de Kenshin y Museum, ¿Hasta que punto se ve de guionista, creando un guión original propio para llevarlo a la gran pantalla?

Ohtomo.- He participado en ambos guiones, pero creo que el mejor sistema es el que utilizaba Akira Kurosawa, que siempre usaba a varias personas para el guión y el coordinaba el trabajo. Creo que este sistema es más efectivo y me gusta incluir ideas nuevas, diferentes puntos de vista aparte de los míos propios, aunque luego yo me encargue de unirlo todo en el guión definitivo.

Asiateca .- Centrémonos en Museum. Hablábamos de su participación en el guión, ¿Que ha sido lo más difícil de adaptar del manga a la película?

Ohtomo.- El Hombre Rana ha sido lo más difícil de adaptar a la gran pantalla. En el manga la rana aparece con unos ojos muy grandes y lleva un chubasquero con capucha. Si lo hacíamos así la cabeza no cabía en la capucha, quedaba desproporcionado. He tenido que estudiar todas las especies de ranas del mundo para darle salida a eso (jajaja). El diseño ha sido complicado.

Según la mitología egipcia, las ranas están consideradas dioses de la vida porque ponen muchos huevos y tiene muchas crías. Es bastante irónico que las ranas maten a las personas, teniendo esta consideración mítica.

Asiateca.- La película tiene muchas escenas que parecen directamente viñetas extraídas del propio manga, con una perspectiva muy japonesa, muy de conocer el producto inicial. En España el manga de Museum está editado por Norma y un sector de los aficionados lo conoce, pero el público en general no entiende esa conexión con la obra impresa. ¿Cree que esto puede perjudicar a la hora de sus ventas internacionales?

Ohtomo.- Cuando rodamos la película nunca tuve en cuenta las viñetas o escenas del manga, para mi es algo totalmente original porque nunca tuve en mente una u otra escena para plasmarla en la pantalla. Mi forma de trabajar es no detenerme en planos, es decir, si una escena dura 10 minutos yo ruedo sin cortar y luego en posproducción se retoca el resultado si es necesario. Si hay cualquier error no importa, yo ruedo 5 o 10 minutos seguidos y si hay algún fallo en el montaje se corta o retoca. Ni en Kenshin, Museum o Himitsu he tenido en cuenta las viñetas del propio manga.

Asiateca .- Al terminar la proyección se escuchaban algunos comentarios entre el público o la prensa definiendo Museum como: “Una especie de Seven con muchos elementos de la saga Shaw”. ¿Esta de acuerdo con esta afirmación?

Ohtomo.- Estoy de acuerdo en que tiene algunos elementos de Seven y Shaw, incluso de Oldboy ya que la primera vez que leí el manga vi clara esta inspiración en el autor, tanto en el tono general como en la primera escena en la azotea del edificio. Cuando empecé con el proyecto la mayor dificultad fue hacer que el público no pensase en estas referencias al ver la película, pero el manga original ya las tiene, así que es inevitable verlas.

El hecho de que exista una persona no identificada que genere violencia o asesinato es algo común a todo el mundo. Lo vemos en el terrorismo, o incluso en el terremoto de Japón de 2011, que generó en la gente una inquietud, el temor a una fuerza externa violenta que provoca muerte. Intento plasmar en la película este hecho, esta violencia, dotándola de cierta originalidad con respecto al manga para evitar las referencias que comentabas. El manga es ficción, pero en la película hay elementos de la vida real, una mezcla de ficción y de los miedos reales de la propia sociedad.

Asiateca.- Tanto Takeru Sato en Kenshin como Shun Oguri en Museum, además de ser dos de los grandes actores en el panorama japones actual realizan unas magníficas interpretaciones en sus respectivos papeles. ¿Hasta que punto se implica en la selección de actores para sus películas?

Ohtomo.- Me implico mucho, de hecho solo acepto un proyecto si los actores principales son los que pido. Lo pongo como condición para aceptar el trabajo.

Asiateca.- ¿Y que tal trabajar con estos dos actores? Actualmente son muy conocidos entre los más jóvenes no solo en su Japón natal, sino entre los aficionados al cine y la cultura japonesa incluso aquí en España.

Ohtomo.- Ambos tienen esta faceta de guaperas, de ídolos entre las adolescentes en Japón y fuera de él, pero a su vez son dos grandes actores, muy profesionales y que se hace muy fácil trabajar con ellos. Los dos son muy famosos en Japón. En la escena de Museum en que Oguri choca con el coche se rodó en Niigata, alguien se enteró, lo puso en Twitter y se monto una buena, intentando que la gente guardara silencio, desalojando la calle, fue un poco locura (jajaja). En Kenshin, Takeru Sato entrenaba las escenas de acción y las coreografías sin comentarme nada, por su propia cuenta, y aparecía con heridas y moratones por todo el cuerpo. En Museum rodamos el día de navidad y Shun Oguri, en vez de volver a casa, se encerró en un hotel de Kawasaki para meterse más en la soledad de la escena del encierro en la parte final de la película. Son profesionales que intentan hacer su trabajo lo mejor posible.

Asiateca.- En un festival como Sitges siempre ha sido difícil traer premiers mundiales desde Japón, pero el año pasado ya se hizo, y con enorme éxito, con la película I am a Hero. Este año Museum es otra premier, que no se estrena hasta Noviembre en Japón. ¿Podríamos decir que por fin las productoras japonesas empiezan a abrirse de ese mundo tan cerrado en que el que suelen estar?

Ohtomo.- I am a Hero o Museum, al ser películas violentas, cuesta que el público japonés las vea. Hasta ahora es como decías, pero el hecho de que se estrenen en festivales internacionales como Sitges ayuda a reintroducir este tipo de productos en el mercado local. Es un poco estrategia de venta (jajaja). Lo cierto es que los productores japoneses son cada vez más conscientes del enorme mercado chino, que además es muy cercano, y están empezando a abrirse mucho más que antes.

A mi personalmente me encanta que mis películas se abran al mundo y se estrenen en festivales, de hecho desde que trabajaba en NHK quería venir a Sitges (jajaja). Desde que era joven me ha encantado el cine. Cuando trabajaba en NHK realizaba dramas sociales pero también me gusta mucho el cine de género, splatter, terror, etc. Directores como Miike, Sono… conocía el festival y era un autentico sueño poder venir a Sitges. Así entre nosotros, antes de ir a Cannes o Venecia, quería venir a Sitges.

Asiateca.- ¿Y que tal la experiencia?

Ohtomo.- Muy divertido, me lo estoy pasando genial.

Asiateca.- La última pregunta refiriéndonos un poco al cine japonés en general. Por un lado tenemos a las grandes películas de animación, actualmente Makoto Shinkai esta arrasando con Your Name. Por otro lado tenemos los Manga Eiga. ¿Donde queda el espacio para el cine independiente? ¿En algún momento se ve realizando producciones más pequeñas y personales, fuera de estos grandes mercados?

Ohtomo.- Me gusta el cine independiente, de hecho cuando estaba en NHK ya hacia pequeños documentales, pero la verdad es que las ofertas que me llegan actualmente son de grandes producciones. En el futuro me gustaría hacer películas más pequeñas, con poco presupuesto y un equipo reducido. En Japón hay mucho cine independiente y me encantaría que pudieran verse en España o Europa.

Por Gloria Fernández (CineAsia) y Jorge Endrino (Asiateca).

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