25
Jul

Tercer y cuarto día – Crónica de las Nits de Cinema Oriental (2016)

Cartell Nits 2016

Ya comentaba muy someramente en nuestra primera crónica de las Nits de Cinema Oriental como Vic es una ciudad muy bonita e histórica, y es que esta parte de la Cataluña de interior esconde rincones históricos muy interesantes para los aficionados a lo “medieval”. En esta tercera jornada el festival organizó para los invitados y acreditados una excursión a uno de estos rincones, el monasterio benedictino del siglo XI de Sant Pere de Casserres, situado en un lugar destacado sobre una colina en uno de los meandros del río Ter. Realizamos una interesante visita guiada que nos descubrió no solo el edificio a nivel arquitectónico, sino como era la vida de los monjes del monasterio y la idiosincrasia histórica del mismo. Tras esto fuimos a comer a un restaurante situado junto a la casa de Jacinto Verdaguer, uno de los grandes poetas en lengua catalana, a la que realizamos una visita rápida. En la comida se nos unió el productor y distribuidor Xavier Catafal y pasamos un agradable rato de conversaciones y anécdotas junto con Michelle Wang, directora de Beijing Carmen. Estos son los momentos que uno recuerda con cariño de este tipo de festivales, los momentos de hermandad.

casserres

La idea era llegar a la primera sesión de la tarde, la comedia romántica japonesa No Longer Heroine, basada en un manga homónimo, pero al final la cosa no pudo ser y tuvimos que saltar directamente a la sesión de 19 con la única representación coreana del festival, The Deal, uno de tantos thrillers de venganzas coreanos. Su buen ritmo, que solo falla en la parte media, y su conseguida factura lo hacen destacar en la forma, si bien su gran problema es su historia y guión, que parece un refrito de otras películas y te hace sentir continuos déjà vu, sobre todo en su tramo final.

the deal

Ya en la sesión de la Bassa nos tocaba viajar a Nepal para ver Serdhak, del director Rajan Kathet (que nos la presento en directo). La cinta narra la historia de un joven universitario que vuelve de vacaciones a su pequeño pueblo rural para reencontrarse con su familia y amigos, sin más. Y es que esta película no narra una historia compleja, sino que es una mera escusa para construir una especie de documental sobre la vida en las montañas tibetanas, sus problemas, ideologías y visión de la vida, y de paso sus bellos paisajes. Cabe destacar que los actores no eran tales, sino que fue gente del mismo pueblo interpretándose a si mismos.

SERDHAK

El día llegaba a su fin, pero hoy tocaba trasnochar un poco para ir a ver el ya tradicional concierto de mitad del festival, interpretado por la agrupación de Guillem Roma. Fue una experiencia interesante ya que Guillem es un músico curioso, capaz de hacer la trompeta con la boca como no he visto hacerlo a nadie, versionar música asiática de diferente factura e interpretación y ofrecernos además algunos de sus temas originales. Pasamos un muy buen rato.

Nuestro cuarto día festivalero también amanecía con al sesión infantil, en este caso con la taiwansea The Arti, una de las que tenia muchas ganas de ver. The Arti basa su animación en las marionetas tradicionales taiwanesas, mezclando estas con imagen real y animación CGI en un resultado tremendamente sorprendente, con momentos de coreografía de acción realmente buenos. La historia gira en torno a una pareja de hermanos y su robot, que se verán inmersos en una especie de guerra para encontrar el núcleo, la chispa de la vida capaz de hacer que los robots funcionen. A pesar de lo infantil de su aproximación, su calidad técnica y acción la hacen un gran entretenimiento.

the-arti

Este día, en la retrospectiva de Kaiju Eiga, tocaba un clásico entre los clásicos que levantó pasiones entre todos los que asistimos al pase. Nos referimos a Gappa, El monstruo que amenaza el mundo, en una copia original en japonés casi imposible de ver hoy en día. El guión se centra en un grupo editorial que quiere hacer un parque de atracciones en una isla del sur y envía un equipo a buscar la isla adecuada. Como no podía ser de otra manera llegarán a una isla donde los nativos les hablan de Gappa, y los ilusos exploradores terminaran encontrando un huevo gigante y una cría de una criatura prehistórica. La cosa ya se ve venir, sobre todo cucando aparezcan los padres del bicho y vean que ha desaparecido. Esta película, único intento de Kaiju de la productora Nikkatsu, tiene todos los elementos típicos del cine de monstruos gigantes de la época, incluyendo la cierta infantilización de las historias, si bien esta vez parece que las victimas son los propios Gappa, que buscan a su hijo desesperadamente mientras los humanos les atacan. La cinta tiene momentos realmente descacharrantes, que unidos a lo ajustado de ciertos efectos visuales y algunos diálogos que nos dejaron a todos totalmente en shock, la hacen un entretenimientos muy divertido. A eso hay que añadirle una pegadiza canción sobre el monstruo que todos terminamos cantando tras el pase del mismo. Un éxito.

gappa

Después de comer nos esperaba una interesante tarde de documentales, empezando por el indio For the Love of a Man, que explora el fanatismo casi religioso de los seguidores incondicionales de la estrella cinematográfica tamil Rajinikanth, que pudimos ver en España en Endhiran The Robot, por ejemplo. Este documental nos presenta a varias personas normales, desde un comerciante a un taxista o un imitador, teniendo todos ellos un punto en común, su amor fanático por su “lider” Rajinikanth. Aquí podemos ver como la afición va mucho mas allá de lo saludable, pero no necesariamente en el sentido negativo. Un fan de Rajini puede empeñar sus posesiones para celebrar una nueva película de su amado actor, pero también distribuir alimentos entre los más necesitados. El movimiento fan llevado casi al estilo de vida. Digno de verse.

love of a man

El segundo documental de la tarde lo veríamos en la Biblioteca Joan Triadú. En The Last Pinoy Action King el incombustible Andrew Leavold repasa la vida y obra del conocido actor filipino Rudy Fernandez, uno de los reyes del cine de acción más comercial de filipinas cuando esta era un industria puntera en el mundo (llegando a ser la quinta con más producción con casi 400 películas al año). Lo interesante de los documentales de Leavold es su increíble trabajo de arqueología fílmica en una industria como la filipina, aderezando todo el documental con constantes imágenes de archivo, algunas de ellas de películas prácticamente desaparecidas hoy día.

last action king

La sesión a la fresca de este cuarto día era una de las más destacadas del festival ya que se proyectaba la conocida Ip Man 3. Ya os he hablado de las dos primeras partes en nuestras crónicas del festival de Sitges de años pasado, y es que Ip Man me parece una obra maestra irrefutable del cine marcial, por su acción, factura y su carga dramática. En su segunda parte esta carga dramática desaparecía casi totalmente y las cinta se centraba en la acción, muy bien realizada y terminada. Esta tercera parte vuelve a introducir parte de este dramatismo y mantiene la acción, situandola en un punto medio de sus predecesoras. Aquí Ip Man deberá hacer frente a un grupo de mafiosos que quiere desmantelar el colegio donde va su hijo por la fuerza. Por allí habrá un luchador que quiere abrir un dojo en la ciudad y retar a Ip (encarnado por uno de los más espectaculares luchadores del momento en China, Zhang Jin), un jefe mafioso internacional (encarnado por Mike Tyson) y una enfermedad que afectará a la mujer del maestro marcial. Una combinación general equilibrada, con toques de humor, un acabado técnico magnífico y unas excepcionales coreografías de acción. Además tendremos un cameo de un joven Bruce Lee. Ip Man 3 se llevó el premio del público de esta edición del festival, y lo veo perfectamente normal ya que es una gozada, para mi superior a la segunda entrega.

donnie yen

Pero el día aun tenía que alargarse más ya que como buen viernes de festival teníamos sesión golfa a las 1 con la zombie movie japonesa Z Island, unas película de zombies en una isla (menudo resumen jajaja). Aquí encontraremos mucho humor, unas buenas dosis de sangre y acción a raudales, en una película que narra eso mismo, la aparición de una plaga zombie en una isla provocada por una droga adulterada con vetetuasaberque. Por allí acabaran unos yakuzas que van a buscar al tipo que les robo la droga, un padre de familia (Show Aikawa) y sus compañeros que buscan a su hija desaparecida en la isla… vamos una muy buena combinación. La cosa es que a pesar de todo la película se hace un poco larga, creo que el dúo de adolescentes femeninas pendencieras expertas en artes marciales se aprovecha poco y la trama pseudosentimental del padre y la hija se alarga un poco. A pesar de todo, es una película divertida y más para verla en una sesión festivalera llena de un público entregado con ganas de fiesta.

Z-ISLAND


22
Jul

Segundo día – Crónica de las Nits de Cinema Oriental (2016)

Cartell Nits 2016

Nuestra segunda jornada de las Nits de Cinema Oriental empezaba, esta vez sí, con la sesión infantil, en donde veríamos el blockbuster chino Monster Hunt, dirigido por Raman Hui y que fue la película más taquillera de la historia del cine chino hasta el estreno de The Mermaid. En Monster Hunt (2015) se nos presenta un mundo de fantasía donde los monstruos y los hombres coexisten en reinos separados, y los cazadores de monstruos se dedican a exterminar a todos aquellos que entren en el reino de los humanos. Pero la reina de los monstruos huye tras un golpe de estado con el ansia de salvar a su hijo, cosa que hará escondiéndolo dentro de un humano (Jing Boran), que terminará siendo custodiado por una cazadora (la guapa Bai Baihe) que pretende vender al monstruo al nacer, sin saber muy bien quien es en realidad. Los veteranos Eric Tsang, Jiang Wu o la mismisima Sandra Ng serán secundarios de lujo. Esta es una película llena de acción, humor y sentimiento, en un tono siempre muy familiar, con un diseño de personajes algo neutro adaptado al público más joven. El bebé monstruo se convertirá al instante en querido peluche de cualquier niño (y no tan niño) que vea la película y su gran calidad en acción y CGIs la harán un enorme entretenimiento para los que busquen algo más que una película infantil.

monster hunt

La retrospectiva de Kaiju Eiga nos esperaba a las 12 y esta vez tocaba uno de los clásicos más bizarros no solo de todo lo relacionado con los monstruos gigantes asiáticos, sino de la producción general de uno de los grandes estudios de la historia de Hong Kong, la Shaw Brothers. Nos referimos ni más ni meno que al Grandioso Hombre de Pekín (1978), exploitation de King Kong de la mano del incombustible Ho Meng-Hua. Aquí veremos a una expedición arqueológica que pretende buscar al mítico ser de la selva del ¿Nepal?, dando tumbos por tierras desconocidas hasta que uno de ellos se tropieza con la criatura y con su guapisima compañera, interpretada por el mito erótico de la época Evelyne Kraft, una rubia joven que quedó atrapada en la selva de niña y fue criada por Kong. Imaginaos lo que viene a continuación, viaje a la civilización y problemón de los gordos. Esta es de esas películas llamadas a ser destruidas en una pira de fuego o a convertirse directamente en cine de culto del más alto nivel, a base de conversaciones esperpénticas, escenas y recortes inverosímiles y un momento casi musical en que Evelyne zarandea un leopardo mientras este llora para que no se vaya con los extranjeros. Un nivel de exploitation que hará las delicias de quien busque diversión en estado puro, efecto acrecentado aún más al ver una copia con el doblaje original castellano de la época, con unos diálogos brutales.

goliathon

Por la tarde nos tocaba seguir por China pero subir mucho el listón, y la película encargada de ello sería The Master (2015), dirigida por Xu Haofeng, uno de los guionistas de The Grandmaster, y apadrinada por el director de aquella, Wong Kar-Wai. Aquí nos encontramos una historia que gira en torno al maestro recién llegado a la ciudad que quiere hacerse un hueco en la misma y para ello debe vencer al resto de los maestros, si bien aquí la historia se enrevesa un poco mas de lo habitual, entre apadrinados, conspiraciones y pupilos descarriados. Su factura técnica y coreografías de acción son inmejorables (su tramo final es magnífico), pero este desarrollo algo espeso y su ritmo variable la hacen diferente a otros productos similares de artes marciales. Os confesaré que me costó un poco seguirla y salí algo agotado de la sesión, supongo que por no tener subtítulos en castellano (os recuerdo que en Vic la mayoría de las películas solo tienen subtítulos en catalán y algunas en inglés)

the master

Tras nuestra experiencia marcial nos tocaba volver a la Biblioteca Joan Triadú para asistir a la presentación de los dos libros del festival, Kaiju Cuaderno de Campo, y el libro infantil en torno a Maneki Neko. El libro sobre Kaiju Eiga, escrito por Eduard Terrades e ilustrado por el dibujante Carles Ganyarul, bajo la coordinación de Domingo López, era bastante especial para nosotros, no solo porque nos encante el género, sino porque también aportamos nuestro pequeño granito de arena a su construcción reseñando la última producción del monstruo Guilala. Gracias al éxito de la campaña de Crowdfunding que se llevó a cabo el libro duplicó el número de páginas previsto y ha incluido un montón de información y artículos de lo más interesantes.

Volvemos de nuevo al Vigatá para ver la que a la postre se convertiría en una de las mejores películas del festival, la hongkonesa Old Stone (2016) del director Johnny Ma. Esta película comienza como un ejercicio de crítica social, en donde un taxista atropella accidentalmente a un joven y en su afán de ayudarlo lo lleva la hospital para descubrir que ha de pagar las costas del mismo y su seguro no se hace cargo por no seguir el protocolo establecido. Poco a poco la película va volviéndose cada vez mas negra, más oscura, con una visión de la sociedad más que siniestra, girando entonces hacia una especie de thriller con un final simplemente brutal. Una cinta que busca el realismo más que el efectismo, pero que deja un poso más que marcado en el espectador. No obstante Old Stone se llevó al final el premio de la crítica, que votamos entre todos los medios acreditados al evento.

old stone

La sesión de la noche en la Bassa sería la también china Beijing Carmen, presentada por su directora Michelle Wang. Esta película reescribe el personaje de Carmen y lo traslada a Beijing, en donde un bailarín busca hacer una versión de la obra pero no encuentra a su musa. Esta aparecerá en una joven procedente de la etnia local Wazu, que ha tenido que huir de su aldea tras herir a la hija de uno de sus jefes. La joven es rebelde, impetuosa, erótica y sobre todo libre, y el bailarín sabrá al instante que ha encontrado lo que buscaba. Esta película se basa en gran medida en el baile, lenguaje en el que se narran muchas escenas, y si no entras en este juego queda un poco vacía. Tampoco acompaña la pobre interpretación de su protagonista masculino, que no termina de trasmitir la evolución hasta la locura que debe seguir su personaje. Un ejercicio con un cierto estilismo visual, pero que no nos terminó de llegar.

beijing carmen


21
Jul

Primer día – Crónica de las Nits de Cinema Oriental (2016)

Cartell Nits 2016

Este ha sido un año especial ya que por fin he podido acudir a un evento cinematográfico al que siempre le he tenido especial cariño, sobre todo por las grandes personas que están de él, las Nits de Cinema Oriental. Muchas han sido las veces que su director, Quim Crusellas, o uno de los artífices principales de su programación, Domingo López, me habían insistido en que asistiera, pero las distancias pesan y es que viviendo en Jaén uno queda lejos de tierras catalanas. Pero alguna vez ha de ser la primera, y esta ha sido la que he salvado la distancia entre Jaén y Vic y me he plantado allá para disfrutar no solo del cine, sino también de la gente. Los astros estaban alineados: retrospectiva de Kaiju Eiga, libro sobre el género en el que también puse mi pequeño grano de arena… ¿Que más se puede pedir?

Aunque llegué el Lunes a Vic, y aproveché para dar un paseo por una preciosa ciudad histórica, llena de edificios antiguos, monumentos y callejuelas, el festival comenzó el martes día 12 con la sesión infantil de las 10 en donde proyectaban Lupin vs Detective Conan. Entre acomodarnos en la RuVic (la magnífica Residencia Universitaria de Vic en donde nos hospedamos todos los acreditados de prensa) y reencontrarnos con viejos amigos, como Albert -fundador de Katanas y Colegialas-, nos saltamos esta primera proyección, si bien he de reconocer que nunca me ha llamado la atención este crossover entre las dos figuras animadas japonesas. Así nuestro estreno fue con la retrospectiva de Kaiju Eiga y con su representación más icónica, Godzilla, Japón bajo el terror del monstruo (1954). Los que sigáis el blog desde hace tiempo sabréis que he hablado hasta la extenuación del Kaiju Eiga en general y de esta película en particular, nacimiento oficial del saurio gigante radioactivo y crítica en toda regla a la destrucción nuclear. Un inicio de lujo en una copia de gran calidad, a pesar de cierto problemilla técnico ajeno a la organización.

Ya después de comer comenzamos nuestra tarde festivalera con Songokumania, el documental nacido de la mano del gran, en todos los sentidos, Capìtan Urias. Este documental explora el nacimiento del fenómeno Dragon Ball en Cataluña, y por extensión en España, siguiendo la cronología de como se emitió la serie original de televisión y se creó un fenómeno que desbordaría todas las expectativas. De la televisión a las fotocopias, los fanzines y finalmente el manga, una visión con un punto sentimental y llena de testimonios no solo de editores y programadores televisivos, sino de reconocidos conocedores de la cultura nipona, el manga o la edición, que vivieron en primera persona este fenómeno cuando eran tan solo unos críos. Un documental imprescindible y muy interesante.

Tras este documental nos acercamos a la Biblioteca Joan Tiradú de Vic para asistir a la inauguración de la exposición Do-da-cat, en donde 16 artistas locales recibieron un Gato de la Suerte en “bruto” y lo decoraron como quisieron, utilizando diversos aspectos de la cultura japonesa como referencia. En la presentación algunos de ellos nos explicaron su obra y sin duda fueron muy originales en sus conceptos.

Volvemos al Cine Vigatá para asistir al pase de The Case of Hana and Alice del director japonés Shunji Iwai, precuela de su película de 2014 Hana and Alice en donde veremos como las dos jóvenes se conocen al investigar la supuesta desaparición de un compañero de clase. La película comienza con un toque de intriga, para transformarse en su segunda mitad en una comedia de enredos y compañerismo en torno a las dos adolescentes, una combinación equilibrada y ligera que me gusto bastante. Gran parte de la animación utiliza la técnica de rotoscopia, es decir que se anima sobre al actuación de actores reales, en este caso las protagonistas de la original, Yu Aoi y Anne Suzuki. El resultado es a veces extraño, con menos detalle general en el trazo en comparación con animación más clásica, pero a cambio con unos movimientos muy realistas.

hana and alice

Llegamos entonces a la cena, y este es un momento especial en las Nits ya que cada noche se programa una cena temática en el parque de la Bassa de los Hermanos, en donde también se hacen actividades paralelas y la sesión “a la fresca” de las 22 horas. Este primer día tocaba cena Japonesa, y la disfrutamos con un lleno absoluto con motivo de la inauguración del festival y el concierto del grupo de J-Rock barcelonés White Noise.

Esta primera jornada la sesión de la noche fue, como no podía ser de otra manera, también japonesa, una comedia melodramática ligera tan al gusto nipón como es The Mohican Comes Home. La película narra la historia de un joven rebelde cantante de punk que, tras replantearse su futuro, vuelve de visita a casa de sus padres, de la que se fue abruptamente años atrás, con su novia embarazada. Allí se (re)encontrara con sus en parte excéntricos padres, ya mayores, pero a su padre le diagnosticarán una enfermedad terminal. Como decía la cinta mezcla el drama de la enfermedad con los toques de comedia en lo excéntrico del padre y las relaciones personales que se presentan, bajo un tono cuasi costumbrista. Este tipo de comedias ligeras gustan mucho en japón. La cosa es que todos tenemos nuestras fobias cinéfilas, esa temática en la que no consigues entrar por mucho que lo intentes, y para mi la comedia en torno a enfermedades terminales es una de ellas y por eso no conecté con la película y por desgracia no me llamó la atención. Sin embargo llego a llevarse el premio del Jurado del festival.

mohican comes home


20
Jul

14ª Semana de Cine Japonés (Las Palmas de Gran Canaria)

trono de sangre

La Casa de Colón (Calle Colón, 1) acoge entre los días 18 y 22 de julio la 14ª Semana de Cine Japonés de Las Palmas de Gran Canaria ‘Hana. Derivas teatrales del cine japonés’, que incluye una proyección diaria a las 20.00 horas con acceso gratuito hasta completar aforo. La presente edición de la iniciativa se centra en el teatro nipón y su traslación al lenguaje cinematográfico. Las proyecciones se ofrecen en versión original con subtítulos en español.

La 14ª Semana del Cine Japonés de Las Palmas de Gran Canaria ha sido organizada por la Asociación de Cine Vértigo con la colaboración de Casa de Colón, centro dependiente de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, y el apoyo de la Fundación Japón. El término japonés ‘hana’ que estructura esta semana de cine se traduce por ‘flor’, aunque Zeami, creador del género Noh en el siglo XVI, usaba dicha palabra para referirse a las etapas y objetivos estéticos en la práctica teatral.

Lunes 18:

Conferencia
La máscara ante la cámara: el aliento del teatro en los orígenes del cine japonés
A cargo de Aythami Ramos, arquitecto, historiador y crítico de cine.

PROYECCIÓN DEL CORTO
Patriotismo (Yūkoku)
Masaki Dōmoto, Yukio Mishima (1966). 28’

Martes 19:

El amor de la actriz Sumako (Joyû Sumako no koi)
Kenji Mizoguchi (1947). 96’

Miércoles 20:

Trono de sangre (Kumonosu-jô)
Akira Kurosawa (1957). 110’

Jueves 21:

La venganza de un actor (Yukinojo henge)
Kon Ichikawa (1963). 118’

Viernes 22:

Doble suicidio (Shinjû: Ten no amijima)
Masahiro Shinoda (1969). 105’


08
Jul

Akira Kurosawa

Akira KurosawaAkira Kurosawa nació el 23 de marzo de 1910 en Oimachi en el distrito Tokiota de Omori. Menor de ocho hermanos, su padre Isamu, miembro de una antigua familia samurai de la prefectura de Akita, trabajó como director de la escuela secundaria en el Army’s Physical Education Institute, mientras que su madre Shima provenía de una familia de comerciantes de Osaka. Isamu fue un hombre abierto con las costumbres occidentales y promovía la cultura en sus hijos, pensando que el teatro o el cine tenia un gran merito educativo. Akira vio su primera película con tan solo seis años. Durante su época en primaria despertó su pasión pro el dibujo, estudiando también caligrafía y Kendo.

De entre sus hermanos, Heigo, cuatro años mayor que él, sería su mayor influencia. Se dice que durante el Gran Terremoto de Kanto en 1923, Heigo, de tan solo 13 años de edad, no permitía que Akira apartara la vista de la desolación, con la intención de que comprendiera lo dura que puede ser la vida. Cuando el hermano mayor no pudo ingresar en una prestigiosas escuela secundaria, comenzó a separarse de la familia y aumento su interés por la literatura extranjera. Pasados unos años comenzó a trabajar como Benshi (narrador de películas de cine mudo) y se independizo. El joven Kurosawa, que por aquel entonces pretendía ser pintor, fue a vivir con él. Gracias al trabajo de Heigo, Akira devoraba películas de todo tipo, y no solo eso sino también representaciones teatrales y de circo. Ambos subsistían hasta que la introducción del cine sonoro hizo obsoletos a los Benshis, llevando a los hermanos a introducirse en movimientos sindicales y reivindicativos. El joven Akira volvería con sus padres y poco después Heigo se suicidó, hecho que lo marcaría profundamente.

En 1935, los Photo Chemical Laboratories (que posteriormente se convertirían en los estudios Toho), realizaron una prueba de ayudante de cámara a la que Kurosawa se presentó, a pesar de que nunca había tenido en mente el cine como profesión. Su irónico punto de vista llamó la atención del director Kajiro Yamamoto, y con tan solo 25 años de edad Kurosawa fue contratado por el estudio. Durante los siguientes cinco años trabajaría con varios directores, pero el mas importante sería el propio Yamamoto. De las 24 películas en las que trabajo como asistente, 17 fueron de este director. Kurosawa realizaría todo tipo de tareas, desde escenografía hasta iluminación, y esto le daría mucha experiencia y una visión global de todos los aspectos de la producción cinematográfica. En su última película como asistente, Horse (Uma, 1941), Kurosawa se encargaría de casi todo el rodaje, al estar Yamamoto ocupado con otra producción.

Kurosawa buscaba una historia que se convirtiera en su primera película. Hacia finales de 1942 el escritor Tsuneo Tomita publicó una novela basada en la figura de Miyamoto Musashi, Sugata Sanshiro, el joven la compró y la leyó en un solo día, instando a la Toho a que adquiriera los derechos de la obra. El rodaje comenzó ese mismo diciembre y tras numerosas tiranteces con el comité de censura, que tras permitirle estrenarla a regañadientes, solo tras al defensa de la misma del director Yasujiro Ozu, le obligaría a recortar 18 minutos de la misma que hoy se consideran perdidos.

the most beautiful

Su siguiente producción, The Most Beautiful, sería una película de propaganda semi-documental centrada en las trabajadoras de una fabrica durante la guerra. Kurosawa buscaba tanto el realismo que obligo a las actrices a comer y dormir en la fabrica, incluso a llamarse por los nombres de sus personajes -cosa que se repetiría a menudo en la carrera del director-. Una de las protagonistas, Yoko Yaguchi, también era el enlace “sindical” y estaba en conflicto constante con el director, cosa que parece que hizo surgir algo más. Yoko y Akira se casaron en 1945, con ella embarazada de dos meses, y su matrimonio se mantendría hasta su muerte en 1985. Durante ese mismo 1945 Kurosawa fue presionado por el estudio para que rodara la descaradamente propagasdística Sugata Sanshiro II, una de la películas más flojas del director.

Para su siguiente película el director escribiría el guión de The Men Who Tread on the Tiger’s Tail, basada en una obra Kabuki y protagonizada por el humorista Enoken, con quien había trabajado en sus tiempos de asistente. Japón ya se había rendido y los censores estadounidenses consideraban que promovía valores feudales y la prohibieron, estrenándose finalmente en 1952. Lo irónico de todo es que los censores japoneses habían opinado de ella que era demasiado occidental y democrática, y seguramente tampoco hubiera visto la luz si la guerra hubiera avanzado de otra manera.

Con la guerra finalizada, Kurosawa acogió los nuevos valores democráticos y su primera película de este periodo, No Regrets for Our Youth (1946), era crítica con el régimen pre-bélico por su represión política. Atípico para el director, el personaje protagonista era una heroica mujer de clase alta, interpretada por la conocida Setsuko Hara, que cuestiona sus privilegios en una época de crisis política. El guión tuvo que ser ampliamente reescrito y debido a su temática la película dividió a la crítica, pero fue aceptada por el público, que vio el “no regrets for…” como un eslogan de posguerra.

En 1947 estrenaría One Wonderful Sunday, una historia de amor relativamente sencilla y sentimental que narra como una pareja empobrecida trata de disfrutar, dentro de la devastación del Tokio de posguerra, de su único día de descanso semanal. También participaría como guionista en el thriller Senkichi Taniguchi Snow Trail, que sería también el debut del joven actor Toshiro Mifune. El propio Kurosawa, y su mentor Yamamoto, habían insistido al estudio para que fichara a la futura estrella.

drunken angel

Mifune encandiló al público en su papel de yakuza rebelde, aunque enfermo critico, en Drunken Angel (1948), considerada la primera obra maestra de Kurosawa. A pesar de que el guión, como en todas las películas del director durante la ocupación, tuvo que ser reescrito para amoldarlo a la censura, Kurosawa creía que esta fue la primera película en la que pudo expresarse libremente. Esta realista historia de un médico venido a menos que trata salvar a un yakuza con tuberculosis, fue la primera aparición de Toshiro Mifune en una película de Kurosawa, convirtiéndose desde entonces en el protagonista de sus siguientes 16 películas, exceptuando Ikiru. Sin embargo, el papel protagonista de medico alcohólico fue a parar a Takashi Shimura, un clásico de la Toho que ya había colaborado en otras ocasiones con el director -y que también protagonizaría la nombrada Ikiru-. El papel de Mifune no obstante rebosaba personalidad y carácter, y Kurosawa dejo al impetuoso actor dar todo lo que el creyera necesario en pantalla, eso le hizo ganar gran popularidad. Las película se estrenó en 1948 y obtuvo el prestigioso galardón de película del año del magazine Kinema Junpo, la primera de las tres películas del director en obtenerlo.

Kurosawa, junto al productor Sojiro Motoki y directores y amigos como Kajiro Yamamoto, Mikio Naruse y Senkichi Taniguchi, fundaron la Film Art Association (Eiga Geijutsu Kyōkai). Para us primera película el director toma una pieza contemporánea de Kazuo Kikuta y la adapta junto con Taniguchi. The Quiet Duel nos muestra a Toshiro Mifune como un joven medico idealista que lucha contra la sífilis, en un claro intento de no encasillar al director en papeles de Yakuza. Estrenada en 1949, fue todo un éxito de taquilla. Su siguiente película de aquel año, es una adaptación de una novela de Georges Simenon que le propio director realiza junto con Ryuzo Kikushima, con el que trabajaría en numerosas ocasiones. Stray Dog, explora el difícil estado de animo del Japón de la posguerra a través de un joven investigador, Mifune, obsesionado con su arma de fuego, que ha sido robada por un joven sin dinero con la intención de delinquir. Kurosawa llega a utilizar aquí material documental real del Tokio devastado por la guerra procedente de un gran amigo suyo, el director Ishiro Honda, futuro padre de Godzilla.

Al año siguiente estrenaría Scandal (1950), que narra la historia de como un tabloide japones inventa una historia sobre una cantante de opera que termina demandando al medio. En parte espejo de la experiencia de Kurosawa con los medios, en reflexión sobre la libertad de expresión y la responsabilidad personal, no convenció ni al propio director, que considera el resultado final descentrado e insatisfactorio. Pero sería con su siguiente película de 1950, Rashomon, con la que consolidó en cierta forma su posición. Guión original de Shinobu Hashimoto que adapta un relato corto experimental de Ryunosuke Akutagawa, Rashomon narra la historia del asesinato de un samurai y la violación de su mujer desde diversos, y contradictorios, puntos de vista. La película se estrenó con la crítica un poco desconcertada por la forma y su bajo presupuesto, pero sería un éxito de taquilla para el estudio.

hakuchi

Al año siguiente estrenaría The Idiot, adaptación de uno de los escritores favoritos de Kurosawa, Fyodor Dostoyevsky. El director traslada la acción de Rusia a Hokkaido, pero por lo demás es muy fiel al original, cosa que no fué bvista con buenos ojos por cierto sector dela crítica. El estudio obligó a recortar al película de 265 minutos a 166, y la narración queda sesgada y difícil de seguir, dejando un producto final aparentemente mutilado. A pesar de ello tuvo cierta repercusión en taquilla, seguramente por la fama de su estrella femenina, Setsuko Hara. Simultáneamente, sin el conocimiento de Kurosawa, Rashomon fue seleccionada para participar en el Festival de Venecia, y terminaría llevándose el León de Fyodor Dostoyevskyara sorpresa no solo del estudio, sino del mundo del cine occidental, que en la mayoría de los casos no tenia en mente a Japón como productora cinematográfica destacable. Esta película puso al cine Japonés en la escena internacional y abrió las puertas a que otros muchos directores locales, Kenji Mizoguchi o Yasujiro Ozu, se dieran a conocer, e incluso triunfaran, fuera del país.

Kurosawa se reúne de nuevo con su antiguo estudio, la Toho, y se pone a trabajar en su siguiente película, Ikiru, en donde Takashi Shimura interpreta a un burócrata postrado por el cáncer, que intenta buscar sentido a su vida antes de su muerte. A pesar de lo sombrío del tema, se decidió darle un enfoque satírico, una apuesta arriesgada que se saldó con su segundo Kinema Junpo a mejor película y un gran éxito de taquilla y crítica en su estreno en 1952. Al finalizar el año Kurosawa, Shinobu Hashimoto y Hideo Oguni, guionistas de Ikiru, viajaron a una posada retirada durante cerca de 45 días para crear el guión de Seven Samurai. Estrenada en 1954 tras más de un año de difícil producción, llena de problemas de financiación y la enfermedad del propio director, Seven Samurai narra historia de un pueblo agrícola, en el período Sengoku de Japón, que contrata a un grupo de samuráis para defenderse del inminente ataque de unos bandidos. A la producción se le dio un tratamiento épico completo, con un gran reparto y acción meticulosamente detallada, que se extiende a casi tres horas y media de metraje. La película vio la luz con críticas muy positivas y un gran éxito de público que le permito recuperar la enorme inversión realizada en ella, en ese momento la película japonesa más cara de su historia. De hecho su popularidad y prestigio la han llevado a ser considerada una de las mejores películas japonesas, sino la mejor, de todos los tiempos.

seven samurai

En 1954 los ensayos nucleares en el Pacífico provocaron un conocido incidente con un pesquero japonés y el miedo nuclear estaría más en presente que nunca. En ese momento nace Record of a Living Being, que narra como el anciano dueño de una fabrica teme tanto la posibilidad de un ataque nuclear que decide huir con toda su familia a Brasil, ante la incomprensión de quienes le rodean. Con un escaso interés pro el publico, fue una de las primeras películas del director en perder dinero en su estreno original, si bien hoy en día se la considera una de las mejores producciones en explorar los efectos psicológicos del miedo nuclear.

Para sus dos siguientes películas Kurosawa puso el foco en autores europeos: Throne of Blood (1957) adapta de forma libre el Macbeth de William Shakespeare, llevando la acción a la época Sengoku e indicando al elenco, principalmente a al actriz Isuzu Yamada, que usaran técnicas puramente japonesas -extraídas directamente del teatro Noh- para sus interpretaciones; Por su parte The Lower Depths adapta la novela más conocida de Maxim Gorky. Al contrario de la grandiosidad de Throne of Blood, esta se realiza en escasos y pequeños escenarios, lo que remarca el protagonismo de los propios personajes. Fiel a la obra original, aunque trasladada al Japón de la época Edo, es para muchos la película más subestimada de la obra del director. Estas dos producciones pasaron sin pena ni gloria por la taquilla y con diferentes reacciones de la crítica local, lo que encadenó una pequeña racha de “fracasos” que afectaron a un Kurosawa que tenía cada vez una visión más oscura de su propia carrera. Con la intención de realizar una película más amable y superar su propio estado de animo estrenó en 1958 The Hidden Fortress, una comedia de acción con toques dramáticos sobre una princesa medieval, su leal general y dos campesinos que se ven en la necesidad de viajar a través de las líneas enemigas con el fin de llegar a su región natal. Este sería todo un éxito en taquilla para Kurosawa y una reconocida influencia para películas occidentales cono Star Wars de George Lucas.

Después de Rashomon, las producciones del director se habían vuelto cada vez más caras y en parte arriesgadas, la Toho, preocupada en minimizar sus posibles pérdidas, le propuso a Kurosawa ayudar a producir sus propias películas y así nació la Kurosawa Production Company en 1959. Sin embargo, su primera película sería una arriesgada apuesta crítica con el mundo empresarial y político de Japón. The Bad Sleep Well (1960), basada en un guión del sobrino del director, Mike Inoue, es un drama de venganza sobre joven un que escala la jerarquía corrupta de una corporación japonesa solo para descubrir a los asesinos de su padre. Su escena inicial, que representa una alianza corporativa en donde irrumpen los periodistas y la policía, es considerada brillante, pero el resto de la película es decepcionante en comparación.

Yojimbo

Las siguientes dos películas de Kurosawa se basarían en un mismo personaje, Sanjuro, un Ronin que en su primera película, Yojimbo (1961), se verá involucrado en la lucha de poder de dos facciones rivales. El director jugaba aquí en gran medida con los convencionalismos del género, desde un punto de vista muy occidental, y realizaba una gráfica representación de la violencia y la acción. La película, la primera con Tatsuya Nakadai en un papel importante para Kurosawa, fue un gran éxito, recaudando más que cualquier otra película del director, y su tono de comedia negra fue ampliamente imitado en occidente. Este éxito llevo a la Toho a pedir a Kurosawa una segunda parte, y así nació Sanjuro (1962). Adaptación de una obra de Shugoro Yamamoto, su narración de la lucha de poder dentro de un clan samurai con matices cómicos gusto más si cabe que su anterior producción. Pero los records de taquilla no se detendrían aquí, ya que su siguiente producción, High and Low (1963) -adaptación de una novela negra de Evan Hunter y donde el director quería hacer una obra de condena sobre el secuestro, el cual consideraba un crimen atroz-, volvería a ser un taquillazo sin precedentes para el director, aunque suscitaría la polémica. En ese año la tasa de secuestros se disparó en el país y algunos relacionaron la película de Kurosawa con este echo.

Kurosawa era ala vez un dios entre la crítica y el público, gracias a una o dos “mejores películas de todos los tiempos” (una de ellas la gran epopeya que fue Seven Samurai). Una vez acomodado, sin embargo, entró en el periodo más difícil y oscuro de su carrera. Sin preocuparse de que se le encasillara como un director viejo de sátiras samurai, como Yojimbo (1961) y Sanjuro (1962), todas sus películas desde 1965 hasta 1985 (las cuales, sorprendentemente, solo son siete) fueron potencialmente el fin de su carrera, y la industria cinematográfica japonesa, que sufrió el primero de varios periodos de transición, fue especialmente implacable con ellas.

Red Beard (1965) adapta una colección de cuentos de Shugoro Yamamoto, con la inserción de elementos de la obra de Dostoyevsky. Ambientada en una clínica del siglo XIX, se centra en un joven médico formado en el extranjero vanidoso y materialista, Yasumoto, que se ve obligado a trabajar como interno para un veterano doctor conocido como “Akahige” (“Barba Roja”). Esa es una de las películas de Kurosawa que mejor exploran sus tendencias humanistas, y sería la última en ganar el premio de Kinema Junpo a mejor película del año. Fuera de japón la crítica estuvo mas dividida, pero lo que es indudable es que fue un punto y aparte en la obra del director. Algo había cambiado y muchos intuían que a partir de ese momento su carrera cambiaría, pero la cosa seria como. Por otra parte el enorme esfuerzo de producción de Red Beard había creado tal tensión entre Mifune y Kurosawa que esta fue la última película del director en la que aparecería.

Red Beard

Cuando su contrato con Toho finalizó en 1966, y dadas las turbulencias del sistema cinematográfico japonés en aquellos años, Kurosawa decidió trabajar en el extranjero. Kurosawa llego a estar involucrado en varios proyectos que no funcionaron, incluida la conocida película sobre el ataque japonés a Pearl Harbour Tora! Tora! Tora!, donde tuvo numerosos problemas con los productores, que no entendían su forma de trabajar. Esto pasó una enorme factura al director, a sus colaboradores habituales, de los cuales se distanciaría, y a su propia compañía productora. En 1969 sus amigos Keisuke Kinoshita, Masaki Kobayashi y Kon Ichikawa acudieron en su ayuda y fundaron la productora Club of the Four Knights (Yonki no kai), con la intención de que cada director rodara una película en la misma, aunque se dice que para ayudar a Kurosawa más que otra cosa.

Tras varios años de sequía nace Dodes’ ka-den (1970), el primer encuentro del director con el color y una audaz apuesta estilística en su carrera. Kurosawa quería demostrar que podía seguir rodando rápido y ajustándose a un presupuesto limitado, aunque tuvo el desafortunado destino de ser abucheado por la mayoría de la crítica del país. La película perdió dinero y provocó el fin de Club of the Four Knights (Yonki no kai), esto afectó tanto a Kurosawa que incluso intento suicidarse.

Debido a los recordados excesos de Read Beard (que deliberadamente tomo dos años de producción para que los actores y escenarios tuvieran el efecto que el director deseaba), y la dudosa acogida y resultado final de Dodes’ ka-den, Kurosawa fue considerado tan “anti-financiable” por los productores japoneses que su carrera parecía acabada, hasta que el estudio soviético Mosfilm le propuso rodar una película y el director creyó apropiado que fuera Dersu Uzala (1975), basada en la obra autobiográfica del explorador ruso Vladimir Arseniev sobre un cazador Goldi que vive en comunión con la naturaleza hasta que es arrollado pro la civilización. Tras un duro rodaje en Siberia la película fue bien en taquilla, aunque la critica no la acompañó en Japón. Sin embargo, a nivel internacional sería vista con otros ojos, ganando el premio principal del Moscow International Film Festival así como el Oscar a Mejor Película Extranjera.

dersu uzala

Kurosawa recibió numerosas ofertas para trabajar en televisión, pero el director no estaba interesando en ese medio. Su carrera seguía pendiendo de un hilo y ante la perspectiva de no volver a rodar siguió inmerso en otros proyectos, escribiendo guiones y creando ilustraciones. Así George Lucas, acompañado por Francis Ford Coppola, se puso en contacto con él en 1978 con la intención de apoyar si siguiente proyecto. Lucas, al igual que muchos nuevos directores de Hollywood, sentían reverencia hacia Kurosawa y el director japonés le propuso un proyecto largamente ansiado, la épica historia de un ladrón contratado como doble de un señor feudal japonés, Kagemusha. Los problemas de rodaje se sucedieron, sobre todo en relación del actor principal, Shintaro Katsu, que finalmente fue reemplazado por Tatsuya Nakadai, y la insistencia de Lucas y Coppola en recortar el resultado final. A pesar de ellos su estreno en 1980 fue todo un éxito, sucediendo se los premios para Kurosawa, incluyendo la codiciada Plama de Oro del Festival de Cannes.

Este éxito le dio un respiro al director en la búsqueda de financiación para su siguiente película, pero los altos costos de producción de Kurosawa seguían sin convencer a los productores locales y al final una buena parte del dinero sería nuevamente extranjero, en este caso del francés Serge Silberman. Ran (1985) adapta parcialmente la obra King Lear de William Shakespeare, mostrándonos a un Tatsuya Nakadai en el papel de un despiadado y sanguinario daimyo que, tras desterrar tontamente a su único hijo fiel, entrega su clan a sus otros dos hijos, sumiéndolo en la guerra. La cinta, un enorme éxito internacional, paso de forma discreta por su Japón natal, e incluso, para sorpresa del mundo entero, sería descartada en la carrera a los Oscar por Japón -los productores y el propio Kurosawa lo achacaron a un error con las arcaicas normas de la Academía, que no tenían claro si la película era japonesa o francesa, aunque otros lo vieron como un desaire al director por parte de sus compatriotas. No obstante la película estuvo nominada en otras categorías y ganó el Oscar a Mejor vestuario.

Una vez que Kurosawa ganó el Oscar por toda su carrera en 1989, los japoneses se dieron cuenta que era, de hecho, un Tesoro Nacional Vivo (un honor otorgado por el gobierno japonés a ciertos artistas [ancianos], cuyo trabajo está subvencionado a partir de entonces, pero cuyos ingresos también son de propiedad exclusiva del gobierno). Se las arregló para rodar tres películas más antes de su vejez y la enfermedad que lo obligó a retirarse a regañadientes: Dreams (1990), Rhapsody in August (1991), y Madadayo (1993), siendo producciones muy personales, meditativas y artísticamente libres aunque controladas, quizás el director ya había escarmentado en cierta manera.

ran

Dreams (1990), sufragada en parte gracias a la colaboración de Steven Spielberg, esta basada en sueños reales del propio director, que este adaptó para le guión de la película. Con una producción de menor presupuesto que sus anteriores películas, la colección de cortometrajes exploraban varias temáticas diferentes y pasaron sin pena ni gloria en su estreno en Cannes en 1990. A esta la siguiente al año siguiente la más convencional Rhapsody in August, adaptación de la novela de Kiyoko Murata que le director adapto con referencias a los bombardeos nucleares de Nagasaki. Esta vuelta a la temática nuclear provoco una respuesta negativa en la crítica, sobre todo en Estados Unidos.

La que seria su última película, Madadayo (1993), basada en los ensayos autobiográficos de Hyakken Uchida, narra la historia de un profesor y sus alumnos, desde la Segunda Guerra Mundial, hasta el presente. Al igual que sus últimas producciones tuvo una escasa recepción y el director decide retirarse, si bien continuaría trabajando en guiones como The Sea is Watching en 1993 y After the Rain en 1995.

Sería a mediados de 1995 cuando el director sufre una caída y se ve postrado en una silla de ruedas, esto provoco el rápido deterior de su cuerpo, si bien no de su mente, y sus últimos meses de vida se vería recluido en una cama, escuchando música y viendo la televisión. El 6 de septiembre de 1998, Akira Kurosawa murió de un infarto en Setagaya, Tokio, a los 88 años de edad.

Creado y Mantenido por Jorge Endrino (Alikuekano). 2005-2016.
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