Aunque ya han pasado unos días desde que finalizó la catorceava edición del Festival Nits de Cinema Oriental de Vic, nosotros comenzamos nuestras crónicas diarias de todo lo que pudimos ver durante el evento, porque nunca es tarde para recomendar buen cine y recordar buenos momentos.

Nuestro primer día en Vic comenzó de buena mañana con la primera de las sesiones infantiles, en este caso con los Clásicos de la animación china, una selección cortometrajes del Shanghai Animation Film Studio realizados entre 1960 y 1981. Estos cortometrajes tienen en común un estilo de animación muy interesante, haciendo uso de fondos pintados en acuarela tradicional y animados de una forma suave y artística, algo muy apreciable en ¿Donde está mi madre?, un retablo en el que unos renacuajos perdidos buscan a su madre entre los diferentes animales de la charca. Todos los cortos tienen a los animales y la naturaleza como eje central, excepto quizás el de Los tres monjes, donde una serie de monjes van llegando a un templo y deberán aprender a trabajar en equipo para obtener el agua del río al pié de la montaña, y todos tienen su moraleja. Una experiencia muy visual e interesante para arrancar el festival.

Tras esto comenzaba la retrospectiva Kung Fu girls!, el plato fuerte de esta edición de las Nits y a la que acompañó, como ya deberíais saber, un magnífico libro en torno a las heroínas de acción en el cine chino, pero de eso ya hablaremos. La elegida para abrir esta retrospectiva fue la considerada por muchos película iniciática del movimiento de las Girls with Guns, o femmes fatalles, del cine hongkonés de mediados de la década de 1980. En Yes, Madam, Michelle Yeoh interpreta a una agente policial de Hong Kong que deberá colaborar con Cynthia Rothrock, una agente de Scothland Yard, para recuperar un microfilm y desactivar una red de falsificación de dinero. Este microfilm caerá por casualidad en manos de unos timadores de poca monta y la cosa terminará con unas increíbles escenas de acción con tremendos stunts al más puro estilo Jackie Chan. No olvidemos que este tipo de cine comenzó precisamente como eso, un intento de emular los éxitos de películas de Chan y otros actores coetáneos pero incluyendo a chicas en los papeles protagonistas. Aunque Michelle Yeoh había tenido algún pequeño papel anteriormente esta se puede considerar su debut en el cine hongkonés, al igual que el de la occidental Cynthia Rothrock, cuya carrera se centraría en este tipo de películas hasta mediados de la década de 1990.

Ya después de comer, momento para el reencuentro con amigos y compañeros que no veía hacia prácticamente un año, continuamos con la programación de la retrospectiva Kung Fu girls!, en la Biblioteca Joan Triadú, con el primero de los documentales programados en el festival sobre este tema, Dragon Girls, las amazonas pop asiáticas. En esta pieza el documentalista y experto en cine asiático Yves Montmayeur toma como punto de partida el cine para presentarnos, a base de entrevistas y declaraciones en primera persona, a una serie de actrices muy conocidas dentro del mundo del cine de acción principalmente del siglo XXI. Centrada en China, también recorre Taiwán y la nueva ola del cine de acción de bajo presupuesto japonés. Pero la cosa no queda ahí, ya que en su afán de explorar la presencia de la mujer en las diversas expresiones del pop asiático Montmayeur nos presenta además a un grupo de rock transgresivo japonés muy feminista y con mucha influencia de la cultura local, una luchadora taiwanesa de MMA (artes marciales mixtas) a nivel competitivo, una coreógrafa teatral o la presencia de personajes femeninos en el manga, anime o videojuegos. Quizás este toque ecléctico sea su mayor problema, porque toca tantos palos, da tan poco tiempo a asimilar cada una de las pequeñas entrevistas o piezas que se nos propone, que el documental se queda en la superficie, un repaso ligero pero que no termina de enganchar.

Justo después del documental se inauguró una pequeña exposición en torno a uno de los cartelistas más conocidas del cine de Hong Kong de las décadas de 1970 y 1980, e invitado estrella del festival, Yuen Tai Chung. Os hablaremos de él en próximas crónicas, pero fue todo un honor poder saludarlo en persona.

De vuelta al cine Vigatá nos dispusimos a ver la que a la postre se convertiría en la mejor película del festival, ganando el premio principal del jurado. Pero antes veríamos un cortometraje que Adriá Guxens, licenciado en dirección por la ESCAC, había realizado inspirándose en la obra de Wong Kar Wai, tomando a actores asiáticos y convirtiendo las calles de Barcelona en una especie de Hong Kong donde se desarrolla una historia en la que convergen varias temáticas y estilos visuales propios del director asiático.

Tras el corto veríamos Mountain Cry, una historia que prácticamente comienza con una muerte, la de un mendigo que había llegado a un pueblo en las montañas, junto a su mujer muda –Lang Yueting– y sus hijos, y había ocupado una casa abandonada. La muerte parece estar provocada por una trampa con explosivos que un joven cazador –Wang Ziyi– había colocado y para que la cosa no vaya a más los ancianos del pueblo deciden que este mantenga a la mujer y a sus hijos hasta que ella decida una forma de compensarle. Esto dará comienzo a un viaje para ambas partes. Del joven un poco alocado que se ve con una familia a la que cuidar. De la mujer muda e introspectiva que vive en la más absoluta pobreza y a la que parece que nunca han querido o tratado con respecto, y que poco a poco veremos que esconde un pasado que irá saliendo a la luz. Este viaje de desarrollo personal y búsqueda de la propia identidad se encuadrara además en un paraje rural montañoso que arroja unas imágenes de una belleza sobrecogedora y de fuerte simbolismo. Película recomendada al 100% y justa ganadora del festival.

Uno de los puntos fuertes de las Nits son precisamente eso, las Nits, que se llenan de actividades al aire libre en la Bassa de los Hermanos, desde exhibiciones de baile, artes marciales, conciertos y las conocidas cenas temáticas basadas en la película que se proyectará al aire libre, y de forma gratuita, durante la noche. En esta ocasión esta primera sesión a la fresca fue para la chino hongkonesa Cook up a Storm, una película que toma la comida como eje central, aprovechando la moda de los concursos culinarios y la “alta cocina” que arrasan en todo el mundo, enfrentando a un chef innovador de prestigio –Jung Yonghwa– con el cocinero de un humilde local tradicional –Nicholas Tse-. Raymond Yip rueda esta película como una comedia de acción, pero en donde la acción se sustituye por duelos culinarios de preparación de diferentes platos, realizados tanto a nivel técnico como musical como si fueran acción, pero sin serio. Una combinación divertida, amena, con su toque dramático y que sobre todo dará muchisima hambre a quien la vea.

Y con un merecido descanso terminamos nuestro completo primer día de festival.

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