masayuki ochiaiNacido en Tokyo en 1958. Sus largometrajes pertenecen todos al j-horror con lo que normalmente se le tilda de director del género de terror, sin embargo en la televisión ha tocado otros géneros: drama en Last Present (movie TV para TV Asahi, 2005) o suspense en The Holy Monsters (drama para TV Asahi en 2012). En esta retrospectiva, en concreto, sólo hablaremos de sus largometrajes para no extendernos demasiado.

Su cine denota una preferencia por el aspecto visual más que por el hilo narrativo. Le gusta desarrollar la película lentamente al principio, construyendo el clímax y creando la atmósfera adecuada a base de efectos especiales y planos terroríficos. Él mismo reconocía su fijación por la belleza visual en una entrevista para Cinema.com: “Beauty, the distinctly visual aspect of the film, is very important for me. When I started directing films more than ten years ago, there were not many Japanese directors paying the kind of attention that I like towards fine visual details such as using elements as colour. Colour is extremely important to me, natural colour and lighting. In one of my films, Infection, set in a hospital, everyone was wearing white coats so I used grayish white, yellowish white and bluish white. These were subtle differences and variations on the pure white. I think those things have a huge impact on the atmosphere and quality of a film. I am very detail minded.” (Cinema.com. “Shutter: Masayuki Ochiai interview”. Cinema.com. http://cinema.com/articles/5692/shutter-masayuki-ochiai-interview.phtml [9 Dec. 2014]).

Como a todo director de j-horror, su cine está fuertemente influenciado por el teatro Noh, especialmente por el kijo-mono, donde las protagonistas femeninas se ven retratadas normalmente como víctimas frágiles que encuentran en lo paranormal el poder para vengarse de los hombres (Yau Shuk-ting, Kinnia. East Asian Cinema and Cultural Heritage: From China, Hong Kong, Taiwan to Japan and South Korea. New York: Palgrave Macmillan, 2011). En este sentido, Yuka (Saimin), Megumi (Shutter) y Kayako (Ju-on) son paradigmas perfectos del kijo-mono y la estética yūgen –una forma de estética tradicional ligada al Noh que relaciona la belleza con el sufrimiento humano–.

Pero lo que me gusta de Ochiai es que no sólo explota los fantasmas y temas típicos del j-horror, sino que pretende desarrollar el género y da siempre un paso más en sus películas. Ninguna es una idea original suya, todas son remakes, adaptaciones de películas, revivals, etc., pero Ochiai siempre aporta un giro de forma o de argumento y una fuerza visual a sus películas que le dan un toque personal. ¿Sus planos más terroríficos? Probablemente los de sus películas de body horror que son también sus aportaciones más interesantes al género.

Parasite Eve

Parasaito Ivu
1997/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Ryōichi Kimizuka (novela de Hideaki Sena)
Reparto: Hiroshi Mikami, Riona Hazuki, Tomoko Nakajima
Producción: Fuji Television Network, Kadokawa Shoten Publising
Música: Joe Hisaishi
J-horror, body horror

En 1997 estrena su ópera prima Parasaito Ivu (aka Parasite Eve) basada en la novela homónima de Hideaki Sena publicada por la editorial Kadokawa en 1995. Es también Kadokawa Shoten con Fuji Television quien produce el film, con guión de Ryoishi Kimizuka y una impecable banda sonora de Joe Hisaishi.

La trama habla de la mitocondria que el ser humano hereda de la mujer y que provee de energía a nuestras células. Nuestra primera ancestro femenina, Eva, lleva esperando muchos siglos para ejecutar su plan y reemplazar la humanidad, evolucionando a una nueva especie. Para ello, utiliza el cuerpo de Kiyomi para llegar a Toshiaki Nagashima un biólogo especializado en mitocondrias que cuando pierda a su esposa en un accidente hará lo que sea para recuperarla: incluso cultivar sus células.

En su primera película, Ochiai ya muestra su decisión de desarrollar el género de terror mezclando el body horror con el cine de zombis, ya que Eva es un cuerpo reanimado. Pero además juega con la estética, con los colores en concreto, y contrapone el blanco para Kiyomi y el verde para Eva. Enfrentando el bien y el mal. Y es que es precisamente el corazón puro de Kiyomi lo que la hace la huésped perfecta.

hypnosis

Saimin
1999 / Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Yasuchi Fukuda, Masayuki Ochiai (novela de Keisuke Matsuoka)
Reparto: Gorō Inagari, Miho Kanno, Takeshi Masu
Producción: Toho Pictures Inc., Tokyo Broadcasting System (TBS)
J-horror, psichological horror

En 1999 se pasa al terror psicológico de manos de la productora Toho con Saimin (aka Hypnosis), basada en la novela de Keisuke Matsuoka; pero esta vez Ochiai se atreve a escribir el guión con Yasushi Fukuda. Será el primero de muchos.

Tres suicidios aparentemente inconexos ocurren en el mismo día: una joven atleta durante el entrenamiento, un novio durante el banquete de su boda y un anciano mientras celebra el cumpleaños de su esposa. Sólo una cosa les conecta: sus últimas palabras han sido midoru no saru (“mono verde”). El joven psicoanalista Saga intentará ayudar al detective Sakurai a resolver el caso, cuyo principal sospechoso es un hipnotista de televisión.

Ochiai rompe otra vez con la trama del original y a mitad de película, una vez ya creado el ambiente que a él le gusta, centra la atención en el interés amoroso de Saga por una joven frágil, Yuka Irie, con un trastorno de personalidad múltiple. Aquí vemos dos influencias claras. Por un lado, se deja sentir el tributo a Cure (1997) de Kurosawa. Ambos films entremezclan los asesinatos en serie con el mesmerismo, mostrando una cultura moderna y capitalista donde la violencia se expande de manera viral porque la destrucción y la violencia reside en todos nosotros (Badley, Linda, R. Barton Palmer and Steven Jay Schneider. “Japanese Horror Cinema.” 214-229 in Traditions in World Cinema. New Jersey: Rutgers University Press, 2006. p. 225). Esto queda muy claro en la conversación final entre Yuka y Saga:“[El mono verde está] en el fondo del alma humana, la mente malvada. El mono verde vive en la mente de todos nosotros”. Además, en ambos se puede leer la crítica velada a la policía japonesa por su incapacidad ante el cruento aumento de la violencia y, en ambas hay un elemento sobrenatural o extraterrestre que podría o no ser un alien (Earles, Steve. Flowers from Hell: The Modern Japanese Horror Film. Noir Publishing, 2008. p.60). Por otro lado, vemos la clara influencia del kijo-mono y de Ring (1998) de Nakata. Yuka es la típica heroína que después de haber sufrido los abusos de varios hombres, encuentra en lo sobrenatural el poder para vengarse. De la belleza de su sufrimiento –estética yūgen– proviene, entonces, el amor de Saga, y es su incapacidad para luchar contra su propio sufrimiento lo que provoca que un onryō (espíritu vengativo) la posea.

Infection_Kansen

Kansen
2004/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Ryōichi Kimizuka, Masayuki Ochiai
Reparto: Michiko Hada, Mari Hoshino, Tae Kimura
Producción: Aozora Investments, Enterntainment Farm, Geneon Entertainment
J-horror, body horror

En 2004 vuelve al body horror con Kansen (aka Infection). Esta vez la película se estrena como parte de una serie de seis películas de diferentes directores producidas por Takashige Ichise’s J-Horror Theater.

El guión, de Ryoichi Kimizuka otra vez, sitúa la trama en un hospital al borde del colapso financiero, con una plantilla bajo mínimos, poco preparada y con una ética un tanto cuestionable. En este panorama, el doctor Akiba y el doctor Uozumi junto con varias enfermeras intentan ocultar la muerte de un paciente por negligencia. Para subir el listón, llega un nuevo paciente con una extraña enfermedad que provoca que sus órganos se estén tornando en un líquido verde putrefacto.

En cuanto a la forma, volvemos al color. Ochiai juega con la oposición del líquido verde para los que se ven infectados y el rojo de la sangre para los que ven la realidad. En cuanto al contenido, esta vez tenemos mucha más crítica escondida. McRoy ve tres críticas en la trama (McRoy, Jay. Nightmare Japan: Contemporary Japanese Horror Cinema. New York, Rodopi, 2008. p. 178); primero está el tema de como la recesión económica provoca la explotación de los recursos laborales. Segundo, está la ironía de que un grupo de médicos y enfermeras rechacen un cuerpo putrefacto –la vida en estado puro–. Es su rechazo lo que provoca que se propague la enfermedad. Y finalmente, está la referencia a la política de contagio y supresión de información antes de 1990 sobre los experimentos químicos y biológicos del ejército japonés en civiles chinos durante la Segunda Guerra Mundial. Yo añadiría una última pregunta a modo de reflexión que nos brinda el director cuando se juzga al doctor Uozumi por sus acciones: ¿cuál es el verdadero trabajo de un médico? ¿Prolongar la vida a cualquier precio?

shutter

Shutter
2008/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Luke Dawson
Reparto: Joshua Jackson, Rachael Taylor, James Kyson
Producción: 20th Century Fox
J-horror, thriller, psichological horror

En 2008 ante la popularidad del j-horror, 20th Century Fox decide sacar tajada y encarga a Ochiai un remake de un film de 2004 de los tailandeses Banjong Pisanthanakun y Parkpoom Wongpoom.

El remake se estrena con el mismo nombre que el original, Shutter, y cuenta con las estrellas Joshua Jackson y Rachel Taylor que interpretan a Ben y Jane; unos recién casados que se mudan a Japón porque Ben (Joshua Jackson) tiene un trabajo de fotografía allí. Nada más llegar al país y, de camino al lugar donde van a pasar la luna de miel, Jane (Rachel Taylor) cree atropellar a una mujer pero cuando se bajan del coche no encuentran a nadie. A partir de este accidente se verán acosados por el espíritu de la mujer que aparece en sus fotografías. Cuando Jane empieza a investigar, descubre que existe una conexión entre la chica muerta que aparece en las fotografías y su marido. El remake de Ochiai incluye, igual que el original, un onryō pero reubica la historia en Japón para crear más misterio desde el principio.  Además la historia se cuenta desde el punto de vista de Jane, una extranjera en un país desconocido a la que su marido parece ocultarle algún secreto; este recurso hace que crezca la tensión y la sensación de aislamiento. A diferencia del original, además, los violadores son los hombres americanos que no respetan a las mujeres ni a la cultura japonesa mientras que la víctima es la vulnerable Megumi.  Gardenour (Gardenour Walter, Brenda S. “Ghastly Transmissions: The Horror of Connectivity and the Transnational Flow of Fear.” 17-29 in Transnational Horror Across Visual Media: Fragmented Bodies. New York, Routledge, 2013, p. 23) apunta a que podríamos interpretar aquí la rocambolesca historia entre Japón y Estados Unidos.  Como Estados Unidos obligó al frágil Japón a abrirse al mundo exterior e intentó asimilar su cultura y su tradición  –sin olvidar los abusos y violaciones que sufrieron las mujeres japonesas durante la etapa de ocupación americana–, y como Japón se ha vengado invadiendo los hogares americanos con su cultura y sus productos tecnológicos.

En realidad, esto es lo que hace Megumi.  Destruye su matrimonio, invade su casa en Nueva York y le obliga a quedarse con ella para siempre.  Otro ejemplo más de kijo-mono al que se une uno de los peores miedos y, a la vez, uno de los recursos más usados: la invasión del hogar familiar.

Thriller Restaurant

Gekijō-ban: Kaidan Resutoran
2010/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Yoshikazu Takai, Kumiko Katō, Shōji Yonemura, Miyoko Matsutani
Reparto: Ayano Kudo, Win Morisaki, Ayame Gouriki, Keisuke Tomita, Maya Sakura.
Producción: Dentsu, TV Asahi, Toei Animation
J-horror, comedy

En 2010 se atreve con una comedia de terror basada en los libros para niños Kaidan Restaurant ilustrados por Yoshikazu Takai y Kumiko Kato: Gekijō-ban: Kaidan Resutoran (aka Thriller Restaurant).

El Garçon del Kaidan Restaurant nos presenta el menú de la noche: de aperitivo “el e-mail del shinigami” en forma de corto animado donde se nos explica acerca del fenómeno paranormal que está ocurriendo el la escuela Yamazakura; y de plato principal “Kaidan Restaurant” ya en forma de live-action donde vemos la trama desarrollada. Es entonces cuando llega la detective de fenómenos paranormales, Haru Amano, a Yamazakura para encontrar a su hermana pequeña que parece haber sido enviada a la Tierra de los Espíritus por un shinigami.

Thriller Restaurant es un gran ejemplo de las posibilidades de desarrollo del cine de terror. Esta vez, el director juega con la forma y utiliza un híbrido entre animación –que sirve para crear el ambiente– y live-action. De esta manera, homenajea a la saga (cuyo anime terminó de emitirse en TV Asahi el 8 de junio de 2010) ofreciendo un capítulo más del anime que hará las delicias de los fans pero, además, aporta la recreación en forma de live-action. Aunque sigue el patrón de la serie de dividir la historia en platos –aperitivo, plato principal y postre–, no vemos el postre que en el original es un relato corto de fantasmas contado por algún personaje principal jugando al hyakumonogatari kaidankai y que concluye siempre con alguna moraleja; En el filme, quien cierra el show es directamente el Garçon que, por primera vez en la filmografía del director, es un fantasma bueno y que es quien conecta el mundo de los vivos con el mundo de los espíritus con su restaurante. Existe además un homenaje implícito al juego de cartas japonés obake karuta, en el que se coleccionan fantasmas y monstruos de la tradición japonesa, ya que los fantasmas aparecidos en la película se ven al final convertidos en cartas.

Y ya para finalizar con esta retrospectiva, llegamos a sus dos últimas películas estrenadas este mismo año 2014: Gakkō no Kaidan Noroi no Kotodama (aka Haunted School: The Curse of the World Spirit) y la tercera entrega de la saga Ju-on Juon – Owari no Hajimari (aka Ju-on: The Beginning of the End).

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Gakkō no Kaidan Noroi no Kotodama
2014/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Masayuki Ochiia (novela de Toru Tsunemitsu)
Reparto: Ayano Konishi, Miyu Yamabe, Hitome Arai, Yuri Nakae, Mei Shoji, etc.
Producción: LT Corporation
J-horror, teen-horror

De Haunted School: The Curse of the World Spirit permitidme que no entre en demasiado detalle ya que es la única a la que no he tenido acceso. Tan sólo mencionar que está basada en la novela de Toru Tsunemitsu y que el guión es del propio Ochiai. Gakkō no Kaidan es una de las sagas de terror más reconocidas y con este revival Ochiai toca el teen-horror por primera vez. El argumento se divide en dos historias –muy característico de Ochiai–. Miyu, Ayano, Mei y Yuri son unas estudiantes que averiguan que en su instituto tuvo lugar un grave accidente y cuando quieren averiguar más empiezan a experimentar sucesos paranormales. Mientras, Hitomi se infiltra en un instituto ya abandonado para grabar una película de terror, ya que le han dicho que existe una ventana de un zorro que conecta con el mundo de los espíritus.

juon

Juon – Owari no Hajimari
2014/Japan
Director: Masayuki Ochiai
Guión: Masayuki Ochiai, Takashige Ichise
Reparto: Nozomi Sasaki, Sho Aoyagi, Reina Triendl, Miho Kanazawa, Haori Takahashi, Yuina Kuroshima, Daiki Miyagi
Producción: Fujishoji, Altemate, Showgate
J-horror, psichological horror

En la tercera entrega de Ju-on, Ochiai firma el guión con Takashige Ichise para reemplazar a Takashi Shimizu en la saga.

La intriga se centra en Yui, la nueva tutora de Toshio Saeki que lleva varios días sin asistir a clase, así que la profesora decide visitarle a él y a su madre. Después de la visita empieza a sufrir experiencias extrañas y decide averiguar más sobre la historia de Toshio e implica a su novio Naoto. Mientras, cuatro adolescentes entran en una casa encantada para pasar el rato y a partir de ahí sufren el acoso de Toshio.

Ochiai divide la película en pequeñas partes narradas desde el punto de vista de los diferentes personajes, siguiendo el patrón de las otras películas de la saga. De esta manera, el director combina la historia de Yui y Naoto con la historia de las adolescentes y poco a poco nos va desvelando la conexión. Muchos critican que esta tercera entrega no aporta nada al original, pero en una entrevista para inSing.com (Yek Keak, Tay. “Taking over the ‘Ju On’ curse: Interview with Masayuki Ochiai”. inSing.com. 9 Aug. 2014. http://movies.insing.com/feature/interview-with-masayuki-ochiai-ju-on-3/id-194b3101/ [10 Dec. 2014]), Ochiai afirmó que después de ver todas las películas de la saga, se dio cuenta de que no tenía que cambiar ni actualizar nada y decidió mantener el formato de Shimizu porque funcionaba por sí solo. El resultado es, sin duda, un fiel revival de la saga pero al mismo tiempo ofrece a la audiencia una explicación plausible sobre el vínculo entre Kayako y su hijo: un vínculo endemoniado que significará el comienzo de una despiadada maldición.

Redacción: Sabrina Vaquerizo (@svaquerizo)

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