Como ya es tradicional los compañeros de CineAsia tienen su pequeño hueco reservado en ese maremágnum que es el espacio Brigadoon. Este año nos ofrecen 2 películas de lo más interesantes, una relacionada con el cine de Terror coreano de la mano del mítico Kim Ki-young y otra con el suspense claustrofóbico proveniente de filipinas de una de las promesas de la cinematografía del país, Ato Bautista.

CineAsia presenta: Los orígenes del terror coreano

Con motivo del homenaje y de la nueva versión que el realizador Im Sang-soo ha hecho de la película The Housemaid y ya que se realizará su pase en la Sección Oficial del Festival del nuevo remake, el Brigadoon de Sitges quiere recordar al realizador de la originaria The Housemaid (1960), y ya considerado el padre del terror coreano, el director Kim Ki-young. Con tal fin, en la sala Brigadoon se proyectará una de sus películas más fantásticas del director coreano Io Island/Iodo de 1977.

Nacido en Seúl en 1922, Kim Ki-young es uno de los padres del cine coreano actual, una de las raíces para muchos de los jóvenes realizadores coreanos de hoy en día. Perfeccionista y minucioso, Kim Ki-young trabajó durante una época difícil, económica y políticamente para su país, y se atrevió con temas que muchas veces le costaron la censura y desconfianza de las autoridades. Con un estilo narrativo un tanto alejado de los parámetros cinematográficos a que estamos acostumbrados, y especialmente interesado por el género femenino, nos presenta una imagen de la mujer a la vez timorata y carnívora de la misma. Una mujer dispuesta a pelearse con uñas y dientes, a ser incluso maltratada físicamente, por conseguir el objeto de su deseo, generalmente un hombre que va unido a una posición social y económica. Al mismo tiempo, presenta al hombre como un ser desprovisto de iniciativa y abandonado completamente al poder creador y/o destructor de la mujer, como en las películas The Housemaid (1960), Fire Woman (1970), The Insect Woman (1972), An Experience worth Dying for, (1995) o en la misma Iodo (1977). Este tema, tantas veces utilizado, parece haber reflejado bien la realidad coreana de la época pues, como contaba Kim Hong-joon (profesor de historia del cine en la Korean Nacional University of Arts), ya en 1961, en una de las proyecciones de The Housemaid en Seúl, en uno de los momentos culminantes de la película, cuando el marido increpa con odio a la sirvienta agarrándola por el brazo y gritándole: “¡haré que te condenen a muerte!”, el público femenino, levantándose de sus asientos, exclamaba excitado: “¡Muerte a la sirvienta!¡ Muerte a la sirvienta!”.

Kim Ki-young trabajó de forma independiente, costeando sus producciones, algo que le permitió asumir un estilo personal y crudo, a veces con influencias del cine de terror y utilizando técnicas de coloreado y superposición que dan a sus películas un aspecto químico inigualable. Sus films, muchas veces calificados de serie B, han sido consumidos por una minoría hasta hace relativamente poco, cuando en 1997 vio relanzada su carrera gracias a una retrospectiva que se organizó en el Festival Internacional de Pusan. Animado por este clima de reconocimiento, se lanzó con los preparativos de una nueva película, que desgraciadamente no llegó a terminar debido a su trágica muerte junto a su esposa en el incendio de su casa en 1998.

Iodo/Io Island

Kim Ki-young. Con: Lee Hwa-shi, Choi Yun-seok, Kim Jeong-cheol. País: Corea del Sur. 1977. Fantástico/Thriller. Versión original subtitulada en castellano. 110 min.

Chamanismo, desapariciones, extraños ritos y una isla maldita se conjugan en esta fantástica y primigenia obra del terror coreano. Iodo transcurre en una isla al sur de la costa de Corea habitada por mujeres que viven del mar, y cuya vida se desarrolla de “acuerdo a las más antiguas tradiciones”. Alejada de las modernas influencias del continente, la isla sigue su curso indiferente al resto de la sociedad y bajo la influencia del chamán local, la cual ejerce un gran poder. Cuando un nativo de la isla, que había vivido en el continente, desaparece misteriosamente, un periodista y un hombre de negocios acusado de la muerte de aquél, llegarán a la isla para descubrir el motivo del crimen y el pasado del joven cuya familia lleva maldita desde hace generaciones.

CineAsia presenta: El joven terror filipino

La película filipina que ofrecemos en este espacio, Blackout es de uno de los realizadores más jóvenes del cine filipino contemporáneo. Con veinte pocos años, Ato Bautista, dicen que es el director destinado a renovar el género del terror en Filipinas. En Blackout, Bautista, juega con el espectador no dejándole saber más de lo que sabe el propio protagonista de la película: un tipo corriente, abandonado por su mujer y con un hijo al que cuidar, que debido al stress emocional junto a un exceso de alcohol sufre bloqueos mentales en los que no recuerda nada de lo que le ha sucedido o de lo que ha hecho.

Blackout
Director: Ato Bautista. Con: Robin Padilla, Iza Calzado, Ella Guevara, J.M. Reyes. País: Filipinas. 2008. Thriller. 90’. VOSE.

Gil Blanco es un alcohólico que sufre desmayos frecuentes debido al consumo excesivo de alcohol. Cuando su esposa decide abandonarlo, Gil queda a cargo de su único hijo. Desesperado, intenta dejar de beber y reunir a su familia. Su plan va de mal en peor y sufre un nuevo desmayo. Al despertar, se encuentra con el parachoques de su auto ensangrentado y la luz trasera destrozada. Tratará de reconstruir lo sucedido a partir de recuerdos fragmentados, y de descubrir qué acontecimientos llevaron a estas misteriosas consecuencias. La lucha por discernir entre la realidad y el ensueño, terminará en un espiral totalmente fuera de control.

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